LA SOCIEDAD DE CAMBIOS, EMISIÓN, DEPÓSITOS Y DESCUENTOS

Autor: Hugo Daroca.
Publicado en: Diario "El Argentino" el día 02 de noviembre de 2014.
“Los primeros billetes emitidos en Gchú son de 1860”

Primera entrega

Diferentes situaciones económicas en Gualeguaychú entre los años 1850 y 1860.
Si proyectamos una mirada retrospectiva de Gualeguaychú hacía 1850 y la comparamos con el año que nos ocupa notamos una gran diferencia. Dos épocas diametralmente opuestas. El principio de la década de 1850 era la expresión del progreso, el adelanto y el bienestar. En cambio este 1860, era la viva representación de la decadencia. Era necesario cambiar. Mejorar la situación.

Esta paralización económica venía de lejos. Desde el 19 de Julio de 1856, fecha en que se dictara la ley de los “derechos diferenciales”. Desde entonces nada se hizo para reactivar la comercialización. Ninguna obra. Ninguna mejora, tanto en el río, como en el puerto.

Era preciso que el gobierno se persuadiera de que el comercio necesitaba todas las garantías y franquicias posibles para operar normalmente. Las tarifas que se tributaban por derecho en la aduana eran exorbitantes. Y como ya lo dijimos las mercaderías estaban tasadas a precios excesivamente elevados. Todo ello atentaba contra el desenvolvimiento del comercio.

Faltaban las funciones propias de una entidad bancaria, como lo son las monetarias y crediticias.

Necesidad de contar con un banco de emisión.
Esta situación provocó la rápida reacción de comerciantes, empresarios y del pueblo todo que comenzaron a reunirse en búsqueda de soluciones. No demoraron en darse cuenta que ella pasaba por la creación de una Sociedad de Cambios, Emisión, Depósitos y Descuentos (entidad bancaria). Era urgente emitir billetes e intermediar con el crédito. De esa manera aprovecharían los ahorros ociosos de los productores agropecuarios que lo atesoraban. Podrían prestarlos a emprendedores, industriales, comerciantes, artesanos, etc. Al mismo tiempo combatían la usura que mucho daño hizo en esta ciudad.

Debe destacarse la acción de la prensa que acompañó decididamente este proceso. Alentó la fundación de una sociedad con funciones monetarias y crediticias. Opinaban y fijaban posiciones. Era un periodismo con criterio propio, formador de opinión y decidido a luchar por el progreso de Gualeguaychú y el bien común. Decididamente la emprendieron contra la usura con diversas notas que publica “El Eco de Entre Ríos” 2º época y a favor de la sociedad de cambios a constituirse. Entre ellas debe destacarse la que se titulara: “El Banco de Gualeguaychú” firmada por J. F., o sea el francés José Lefebre, que aún hoy en día debería leerse. (1)

El pensamiento de formar un banco de emisión en Gualeguaychú se fue esparciendo en la comunidad que piensa. Pocos quedaron sin advertir las inmensas ventajas que reportaría a toda la sociedad una institución de naturaleza bancaria.

De inmediato se realizaron reuniones con ese objeto. En la segunda o tercera quedaron aprobados sus estatutos. Solo falta la aprobación del Gobierno, la que no se dudaba que la otorgaría.

Para tales efectos fue nombrada una comisión compuesta por los señores Eleuterio Grané, Julián Echazarreta, Luis P. Acosta y Leopoldo Espinosa, quienes tendrían a su cargo conseguir los suscriptores del capital accionario e informar mediante un listado su nombre y participación en el capital, y dirigirse al gobierno. Era preciso que en poco tiempo se viera realizada esta feliz iniciativa local. Por último se resuelve repartir impreso el proyecto de estatutos que se va a elevar al Gobierno. Se suponía que al conocerlos los timoratos ingresarían.

Algunos se opusieron al Banco por su desempeño como usureros. Otros porque no les viene bien que se establezca una institución que cortará con los abusos al pueblo.

El banco se establecerá y bien pronto y todos conocerán sus ventajas. Al principio no lo dudaron tendrían que luchar con más o menos dificultades, pero cuando sea conocida su marcha, cuando se afiance su crédito todos encontrarán en ese establecimiento los beneficios que debe producir.

Todos estos problemas se reflejaron en los periódicos de esos años. Especialmente a través de dos excelentes periodistas, como los fueron el francés José Lefebre y el oriental Honoré Roustan.

Dos temas se sucedieron en sus sueltos editoriales: la falta de progreso y la necesidad de fundar una sociedad de emisión y descuentos.(2) De esa forma atraerían el capital atesorado y ocioso existente en los hogares, especialmente en el medio rural y lo incorporarían al servicio de la producción. Al mismo tiempo serviría para luchar contra la usura que mucho combatieron y que se aprovechaba de la falta de créditos. Estaban convencidos que esa sociedad de emisión y descuentos crearía riqueza y crecimiento.

El Estatuto Social.
Con la más amplia convicción. Resueltos a no dejarse arredrar resuelven fundar una SOCIEDAD DE CAMBIOS EMISIÓN, DEPÓSITOS, DESCUENTOS DE GUALEGUAYCHÚ. Eran ejecutivos. No perdían el tiempo.
  • Capítulo 1º “Creación del Banco”. (17 Art.).
  • Capítulo 2º “De las operaciones del banco” (5 Art.)
  • Capítulo 3º “De la reunión General”, (6 Art.)
  • Capítulo 4º “De la Dirección General del Banco” (12 Art.)
  • Capítulo 5º “De la comisión de cuentas” (2 Art.)
  • Capítulo 6º “Disposiciones Generales”. (8 Art.)

Además contaba de un “Artículo Adicional”, que regulaba la forma en que se iba a elegir el primer directorio.

Se fijó el capital en la suma de Cien mil pesos plata de 17 pesos por onza de oro sellada, dividida en 200 acciones de 500 $ plata por onza sellada.

La emisión de billetes o vales no podrá superar el duplo del fondo efectivo del Banco.

Por el Art. 18 se establece que “El banco emitirá billetes pagaderos a la vista y al portador con arreglo a la ley de su creación”.

Además de la facultad de crear moneda, la Sociedad de Emisión y Descuentos actuando como entidad crediticia podía descontar títulos valores, como por ejemplo letras de cambio, pagarés o vales. Asimismo se autorizaba a recibir depósitos en cuenta corriente y realizar pagos en nombre del titular de la cuenta hasta el monto que tuviera depositado. No estaba previsto adelantos en descubierto o créditos, que no fueran por operaciones de descuento.

Su lectura demuestra una clara redacción que contempla todos los aspectos de la dirección y funcionamiento.

La Emisión de los billetes.
Los inconvenientes del comercio de Gualeguaychú para realizar sus operaciones comerciales provocados por la falta de monedas en fracciones de dos, uno y medio reales eran muy perjudiciales. Ello motivó que varios comerciantes comenzaran a hacer circular vales para facilitar el cambio. Otros decidieron acelerar el trámite de la Sociedad y comenzaron a emitir billetes que dieron a la circulación. Los billetes circularon firmados por los señores Luis Vidal, Eleuterio Grané y Marcelino Escalada.

Inmediatamente que aparecieran en la ciudad y comenzaran a circular los vecinos que lo firmaban fueron citados a la Jefatura Política. Se les notificó que esa Jefatura no podía autorizar su circulación, si ellos no ofrecían una garantía adicional a la que surgía de la propia firma. Aún así debían hacerlo sin la calidad de “sociedad de cambios”. Esa calidad o denominación implica la creación de una sociedad para emitir billetes que eran lo que se había hecho, pero que solo podía autorizar el Gobierno.

No obstante lo antedicho el Dr. Vicente Martínez Fontes, oficial 1º, que estaba a cargo provisoriamente de la jefatura política de esta ciudad, convencido de la necesidad del cambio y hasta tanto lo resolviera el ministerio permitió a los comerciantes que dieran a circulación la cantidad de doscientos pesos con los mismos billetes que habían emitido, pero suspendiendo las palabras “sociedad de cambio”. Debían entregarlos a la Jefatura que le pondría un sello al reverso de cada billete para mayor garantía del público.

Esta fue la primera oportunidad en la que circuló moneda en billetes emitidos por una sociedad bancaria de Gualeguaychú.

La autorización se concedió por decreto dictado en esta ciudad datado el 3 de Junio de 1861. En la parte sustancial el decreto expresa: “....Pero convencidos de la necesidad de facilitar el cambio y hasta tanto lo resuelva ese Ministerio se ha permitido a los mencionados comerciantes, que den a la circulación la cantidad de doscientos pesos con los mismos billetes, suprimiendo las palabras SOCIEDAD DE CAMBIO,...”(3) 

Cabe recordar que el 19 de febrero de 1861, a pedido del Jefe Político, el Gobernador de la Provincia nombra por decreto al personal de esa Jefatura Política de Gualeguaychú como oficial 1º a Don Vicente Martínez Fontes, 2º Don José María Méndez, y como comisario de ordenes a don Manuel J. Borques. (4)

El expediente en el Ministerio General de la Provincia.
El expediente es enviado al Ministerio General de la Provincia, a cargo en ese entonces de don Luis J. De la Peña. El ministro resuelve correr vista al Asesor de Gobierno y nombra además asesor ad-hoc al Dr. Benjamín Victorica. Al mismo tiempo le notifica al Jefe Político de Gualeguaychú que suspenda cualquier garantía que pueda reputarse oficial de los billetes y vales emitidos en esta ciudad por los citados señores, incluye además al Sr. Desiderio Álvarez.

Dictamina el Dr. Victorica y manifiesta que es justo el criterio del Ministerio en cuando se ordena retirar de la circulación los billetes. En cambio difiere porque considera, que tampoco el Ministerio puede autorizar su circulación, ya que esto es solo una atribución del Congreso Nacional. Destaca que ya se ha convenido en establecer un banco en la Provincia para atender el desarrollo del comercio e industria de la provincia. Aconseja se haga saber al Jefe Político de Gualeguaychú que ha transgredido sus atribuciones, aunque lo haya hecho por exceso de celo.

Cierre de la Sociedad de Cambios, Emisión, Depósitos y descuentos.
Una vez presentado el dictamen comentado el Gobierno Provincial resuelve mediante el siguiente decreto:

Uruguay julio 22 de 1861
“De acuerdo con lo expuesto por el fiscal general, y con lo aconsejado por el asesor ad-hoc, ofíciese al jefe político del departamento de Gualeguaychú, para que intime a los comerciantes, que han emitido billetes a la circulación los recojan en el término de 15 días; transcribiéndoles al efecto el presente decreto, precedido de la vista fiscal y del dictamen de asesor. Represéntese al excelentísimo Gobierno Nacional la necesidad de moneda que se siente en el comercio de algunas localidades de la Provincia impetrándole remita la cantidad de $10,000 en monedas de cobre por cuenta de los libramientos que tiene a su favor el Gobierno, para emitirlos a la circulación en la forma conveniente”.
Publíquese el expediente y dése al Registro General.
Rúbrica de S. E. El Gobernador. Firmado La Peña (5)

Consecuentes con lo resuelto por el Gobierno de la Provincia se procede a retirar de la circulación los billetes emitidos.

Dando cumplimiento a lo resuelto los directores de la “Sociedad de Emisión y Cambios de Gualeguaychú”, publican el aviso que transcribimos:

Sociedad de cambios.
Debiendo procederse a la amortización de los billetes de esta sociedad, los tenedores pueden dirigirse a los señores Luis Vidal y Cía que serán satisfechos en el acto.
Gualeguaychú agosto 8 de 1861. (6)

Los comerciantes de Gualeguaychú consiguieron resolver parcialmente uno de sus problemas, como lo era la falta de moneda de menor valor. Como ya veremos en el año 1866, nuevamente, Gualeguaychú contará con un banco de emisión.

NOTAS
(1) Hemeroteca Instituto Magnasco “El Eco de Entre Ríos 2º Época – Nº 16 del 13 de Julio de 1860
(2) Hemeroteca Instituto Magnasco “El Eco de Entre Ríos 2º Época – Nº 17 del 18 de Julio de 1860
(3) Recopilación de Leyes, Decretos y Acuerdo de la Pcia. de Entre Ríos Tomo VII- Pág. 454/455.
(4) Recopilación de Leyes, Decretos y Acuerdo de la Pcia. de Entre Ríos Tomo VII- Pág. 342.
(5) Recopilación de Leyes, Decretos y Acuerdo de la Pcia. de Entre Ríos Tomo VII- Pág. 460.
(6) Hemeroteca Instituto Magnasco. “El Eco de Entre Ríos 2º Época – Nº 161, Pág. 4 Col.1 del 13 de Agosto de 1861.